
Por mi vida han pasado muchas mujeres, algunas dejaron huella y de otras casi
ni me acuerdo, es como la vida, o mejor dicho como todos, pero hay mujeres que
te dejan una huella imborrable y que a pesar de los años aun sigues
recordándola. Eso me paso a con Sofía, un chica con la que salí hace muchos
años atrás.

Nos conocimos en el trabajo y empezamos a salir, era una chica delgada, con
tetas bonitas, no muy grandes y tampoco pequeñas, lo justo para no parecer
grotescas, un culo redondo pero sin exagerar, cintura apreciable, cabellos
lacios y largos, piel blanca, labios delgados, vamos, una chica guapa pero
dentro de lo normal.

Después de unos días de salir juntos, empezaron los besos y caricias, pero ella
no quería llegar a más, era una de esas chicas que se hacen esperar o quieren
hacer las cosas despacio, según ella." La cosa es que se hacia de rogar para
follar … Al principio la acompañaba a ir a su casa en bus y allí empezaba mi
guerra personal contra su negativa de follar pronto; nos sentábamos en los
últimos asientos del bus y comenzábamos a acariciarnos mutuamente, como no
había muchos pasajeros eso lo hacíamos a menudo.

Pero llego el día que ella se acerco a mi oreja y susurrando me dijo al odio...
-METEME LOS DEDOS- así que yo ni corto ni perezoso lo hice al instante, aun
recuerdo como se retorcía de placer, yo sacaba los dedos mojados y se los metía
en la boca, y luego nos besábamos, y cuando yo pensaba que no se podía negar a
follar, le proponía ir a mi piso, y ella se negaba (vaya batallas las que
tuve). Trate muchas veces de follármela y no pude convencerla, ella no quería
hacerlo, ya saben, esa extraña actitud que tienen las mujeres, de negarse a
follar, aunque en el fondo quieran hacerlo. Pasaron unos días y seguimos en esa
rutina, pero yo ya me estaba calentando a montones y decidí ir a más, crear un
plan y follármela de una buena vez.

En fin, unos de esos días hice el plan; le compre un regalo, unas sandalias que
unos días atrás vimos en una tienda y que le gustaron mucho (estaban baratas de
lo contrario no se las hubiese comprado ja ja ja). La llame y le dije para
salir, ella acepto, cuando ya estábamos en el lugar acordado, puse cara de
pesar y dije… -NOOO, TE COMPRE ALGO, UN REGALO, PERO DE TONTO LO OLVIDE EN
CASA, LO SIENTO, OTRO DIA TE LO ENTREGO- Bueno, ya saben como son las mujeres
con los regalos, ella no podía aguantarse la curiosidad -DIME, DIME QUE ES,
PORFA, DIME- Y yo me negaba a decirle lo que era -NO, NO TE LO PUEDO DECIR,
MALOGRARIAS LA SORPRESA, LUEGO TE LO DOY- Le decía una y otra vez que seria una
sorpresa, que si le decía malograría la sorpresa y no se cuantas cosas mas.
Luego de hablar, bromear y caminar un rato, de su insistencia por saber lo que
era y de que yo la hacia adivinar el regalo sin decirle o darle pistas de nada,
ejecute la segunda parte de mi plan. La convencí para ir a mi departamento a
ver el regalo, una vez allí se lo entregue y como era algo que le gusto, se
alegro mucho de que haya pensado en ella (si supiera que solo pensaba en
atravesarla); estaba alegre, le dije de probar una copita de vino, y empezamos
a beber. Copas van y copas vienen, la note un poco mareada, pero con ganas de
diversión, empezamos a besarnos y la situación caliente empezó. Nos tumbamos en
la cama, empecé a desvestirla poco a poco, lentamente, sin apurarme, para no
malograr el momento, yo estaba súper salido, pero trataba de controlarme.

Empezamos a follar lentamente y con cuidado, ella tumbada en la cama, con las
piernas abiertas, y yo encima de ella; tenia un cuerpo precioso, piernas
largas, olía a flores, su cabello se agitaba con nuestros movimientos, gemía,
se mordía la boca pequeña y deliciosa, y su cara de disfrute me encendía, toda
ella destilaba placer por los poros, vamos era un espectáculo apreciarla.

Terminamos de follar, lo normal, sin muchas posturas, hice que se corra, y lo
hice yo también, me corrí fuera de ella, en su vientre, pero normal, fue un
polvo normal, nada del otro mundo, pero como había esperado tanto tiempo por
tirarme a esta chica, no la iba a dejar irse con solo un polvo a cuestas, no,
no señor, tenia que follármela un vez mas por lo menos y así fue... Empecé la
tarea nuevamente, y cuando se la estaba metiendo, ella me dice… -OYE, ¡!!QUIERO
QUE ME TRATES COMO A UNA VERDADERA PUTA!!!- Imaginaros, eso me dejo
desconcertado, nunca una chica me había dicho semejante cosa y la verdad es que
es algo que inconsciente o concientemente todo hombre desea. Con la confianza
cedida, empecé a follarla como si fuera una verdadera
actriz porno, hicimos todo lo que yo quise, no me puso objeción a nada,
me la folle como me dio la gana y cuando me corrí fue apoteósico, en su cara,
en el culo, en la boca, etc.

Ese día me la folle cuatro veces seguidas, vaya mujer, yo quede hecho mierda, y
ella también, nos duchamos y la acompañe a su casa, al regresar por la calle,
aun quedaba en mi cabeza todas las imágenes de como me la había follado, la
verdad es que tenia un sabor distinto en mi boca y en mi cuerpo, era
espectacular esa nueva sensación.

Luego de un tiempo terminamos la relación, porque en realidad era una chica
rara, teníamos muchos problemas y no nos llevábamos bien, pero eso si, en la
cama nos comprendíamos súper bien.

Han pasado ya 5 años de eso, y aun en mi mente siguen pasando esas imágenes del
mejor polvo de mi vida, no ha habido otra mujer que me haya hecho vivir el sexo
como aquella chica, espero que aparezca, pero por el momento le agradezco a
ella lo vivido.

Bufff...Madre mía que polvazo...Y vosotros amigos/as...¿Como fue el mejor polvo
de vuestra vida?!Lo queremos saber! whillyfoc@hotmail.com"