
Como os comenté, el segundo día tuve que madrugar bastante para irme ha hacer
los análisis completos. No es que hiciera un frío polar, pero sí hacía
fresquito de buena mañana, y me había olvidado mis guantes en casa.
Afortunadamente allí las tiendas abren muy temprano, y enfrente había una
tienda de estas que venden ropa usada, por lo que mientras esperaba que el
actor húngaro me viniera a buscar, aproveché para comprarme unos guantes de
“segunda mano”…nunca mejor dicho…jejeje…¿lo pilláis?

El rodaje con Patrisha era a las 12, por lo que tuve el tiempo suficiente para
realizarme los análisis y que me dieran los resultados urgentes en un par de
horas. Eso sí, la urgencia se paga, y me costaron casi el doble de lo que
acostumbran a costar…
Patrisha es una actriz húngara que está empezando, conmigo realizó su cuarta
escena, una chica preciosa, con un morbazo impresionante, rubia natural, con
unos ojazos de impresión, pechos muy bien operados y un culo precioso. Muy
abierta y agradable, muy sencilla, hubo un feeling muy bueno entre los dos,
creando una escena llena de buen sexo y muy divertida, nos pasó el rodaje
volando, todo y que estuvimos más de una hora rodando…El cámara dijo ya hay
suficiente…y nos daba la sensación que estábamos empezando…Le gustaba el
toma-toma…Se ve que los húngaros poca caña le dan…Que se venga a España le
dije…Una rubia como ella triunfaría a base de bien…

Tras la escena, fuimos a comer a un restaurante húngaro-turco, al lado del
apartamento, un restaurante donde hice la mayor parte de mis comidas y casi me
sentía como en casa cuando íbamos a comer.

Y tras la clavada de los análisis, tuve que cambiar otra vez florines, y me di
cuenta que en el aeropuerto de Barajas te timan en el cambio, allí me dieron
212 florines por Euro y en Budapest 250…O sea que si alguna vez vais a
Budapest, cambiad allí y no en España…
Una buena siesta, y a por el siguiente rodaje,
Jennifer Love.